Según investigadores de la Universidad Columbia en la Ciudad de Nueva York, uno de cada 10 adultos mayores de los 65 años de edad en los Estados Unidos padecerá demencia, y otro 22% presentará algún tipo de deterioro cognitivo leve.
La buena noticia es que usted puede reducir su riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y la demencia.
De acuerdo con la Alzheimer’s Association, aquí le presentamos 10 cambios positivos que pueden realizarse para disminuir el riesgo de deterioro cognitivo y mejorar la salud en general.
1. Protéjase de las lesiones cerebrales
Las lesiones cerebrales traumáticas se han vinculado con un mayor riesgo de desarrollo de la demencia. Según un estudio que examinó la relación entre las lesiones y el deterioro cognitivo, un golpe fuerte en la cabeza puede doblar o hasta cuadriplicar el riesgo de demencia.
Una de las mejores formas de prevenir estas lesiones es protegerse la cabeza al realizar actividades físicas o deportes. Esto significa usar un casco al andar en bicicleta y utilizar equipo de protección para evitar caídas, especialmente si es de edad avanzada.
2. Deje de fumar
Fumar no solo es un factor de riesgo para las enfermedades del corazón y el cáncer de pulmón, sino también para la demencia. Según la Alzheimer’s Association, las personas que fuman mucho durante la mediana edad tienen un 50% más de riesgo de padecer demencia en el futuro.
Por lo tanto, dejar de fumar puede reducir significativamente sus probabilidades de sufrir deterioro cognitivo.
Deje de fumar con Quitxt, un servicio bilingüe gratuito de UT Health San Antonio que envía mensajes de texto a su celular para ayudar a los adultos del sur de Texas a dejar el tabaco.
- Para inscribirse en español, envíe un mensaje de texto con la palabra “lodejo” al 844-332-2058.
- Para inglés, envíe “iquit” al 844-332-2058.
3. Ejercite su cuerpo
Docenas de estudios han demostrado que mantenerse activo es clave para que el cerebro y la salud cognitiva permanezcan en óptimas condiciones. Por ejemplo:
- Se ha demostrado que el baile puede mejorar la memoria.
- Tan solo cinco minutos adicionales de actividad física pueden reducir el riesgo de Alzheimer y demencias relacionadas.
Esto se debe a que el ejercicio aumenta el ritmo cardíaco y mantiene el flujo sanguíneo hacia el cerebro y el resto del cuerpo. Ponga en movimiento su cuerpo y su cerebro bailando, caminando, trabajando en el jardín o cualquier actividad que lo mantenga activo.
4. Ejercite su cerebro
Al igual que su cuerpo, su cerebro también necesita ejercicio. Usted puede entrenar la mente desafiándose a aprender algo nuevo.
Mantener los “engranajes” de su cerebro en movimiento puede ser tan sencillo como adoptar un nuevo pasatiempo, aprender una habilidad o explorar su lado artístico y creativo.
5. Busque oportunidades de educación
Quienes buscan una educación superior no solo tienen mejores oportunidades en el mercado laboral, sino también un riesgo mucho menor de desarrollar demencia.
Desafíe a su cerebro tomando algunos cursos en la biblioteca local, el colegio comunitario o por internet.
6. Controle su presión arterial
La presión arterial alta (o hipertensión) puede provocar graves efectos adversos para la salud, como ataques cardíacos, embolias (derrames cerebrales) o enfermedades renales.
La hipertensión ocurre cuando la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias es constantemente alta. Además, es un factor de riesgo para la obesidad y la diabetes, y está estrechamente relacionada con el deterioro cognitivo.
7. Controle la diabetes
La diabetes sigue siendo una amenaza para la salud pública y puede aumentar el riesgo de ciertas enfermedades, incluyendo el cáncer y el Alzheimer.

Aunque no existe una cura para la diabetes, usted puede implementar cambios en su estilo de vida para reducir sus efectos:
- Mantenga una dieta saludable baja en azúcar y alta en fibra.
- Haga ejercicio con regularidad.
- Monitoree su nivel de azúcar en la sangre frecuentemente.
8. Mantenga una dieta sana y balanceada
Una alimentación equilibrada es vital para un estilo de vida saludable y tiene un impacto directo en la salud cognitiva.
La clave es consumir una dieta rica en verduras, carnes magras y proteínas, minimizando los alimentos procesados y eligiendo opciones bajas en grasa.
9. Mantenga un peso saludable
Comer mejor y hacer ejercicio son fundamentales para mantener un peso adecuado. Cuidar su cuerpo está directamente relacionado con el cuidado de su mente; un peso saludable puede ayudar a reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
10. Duerma bien
La falta de sueño está vinculada a varios problemas de salud, como un mayor riesgo de diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión y un sistema inmunológico debilitado.
El sueño afecta tanto la salud física como emocional. Desde la apnea del sueño hasta pasar demasiado tiempo frente a las pantallas (celulares o televisión) en lugar de dormir, el descanso insuficiente puede alterar el estado de ánimo, la concentración y los niveles de estrés.
Si algo le impide dormir bien, la Alzheimer’s Association recomienda consultar con un profesional de la salud.
Abordando el Alzheimer y la demencia en el sur de Texas
El Alzheimer y las demencias relacionadas continúan afectando profundamente a las comunidades y las familias del sur de Texas, donde residen muchas personas de origen latino. Existen factores sociales y culturales que contribuyen a las desigualdades en la atención de estas enfermedades, muchos de los cuales provienen de los factores de riesgo modificables mencionados en esta lista.
Para hacer frente a estas disparidades, UT San Antonio lanzó el Centro de San Antonio para la Enfermedad de Alzheimer y Demencias Relacionadas Envejecimiento de la Población y Estudios Sociales (CAPAS), financiado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (National Instituteon Aging).
Liderado por los doctores Rebeca Wong y Fernando Riosmena, CAPAS reúne a expertos en demografía, sociología, epidemiología, neuropsicología y salud pública para estudiar el envejecimiento de los latinos.
“Al combinar nuestras fortalezas, podemos abordar la enfermedad de Alzheimer desde todos los ángulos: desde las moléculas y los biomarcadores hasta las familias, los vecindarios y las comunidades”, comentó la Dra. Wong a UT San Antonio Today.
Para obtener más información sobre el Alzheimer, la demencia o el trabajo de los investigadores para mejorar la salud de los adultos latinos, visite el sitio web del centro CAPAS.
Recursos adicionales para pacientes y cuidadores están disponibles en inglés y español en el sitio web de la Alzheimer’s Association.
Nota del editor: Esta entrada de blog fue seleccionada y publicada por Salud America! con el apoyo del Centro de San Antonio para la Enfermedad de Alzheimer y Demencias Relacionadas Envejecimiento de la Población y Estudios Sociales (CAPAS) de UT Health San Antonio, financiado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento. CAPAS se esfuerza por abordar los problemas relacionados con el envejecimiento de la población latina en el sur de Texas.

